Para Dios todos somos iguales,
aunque el ser humano no quisiera que esto fuera así.
Por eso siempre existen ricos y pobres,
aunque por esto jamás decaí.
Las cosas malas de la vida siempre nos dan fuerza,
fuerza que a diario necesitamos para vivir y luchar.
Para sobrevivir esa es nuestra naturaleza,
aunque Dios siempre nos enseñó a reír y a amar.
Pero nos da valor para luchar en los malos momentos,
ya que en esta tierra muchos no conocen el significado de
igualdad.
Aquella que se necesita para aceptar al prójimo tal y
como es,
sin la necesidad de negarle cualquier oportunidad.
El echo de pensar que no todos merecemos las mismas
cosas,
refleja en ti lo que eres.
Privándote a ti mismo de rodearte de personas maravillosas,
buscando una perfección que no conoces.
Solo dios posee esa gran virtud,
por eso solo él es quien tiene derecho a juzgarnos.
Menosprecias a alguien con una mala actitud,
y piensas que así logras la perfección.
Dios es bueno y nos quiere igual,
aunque muchos le causan una gran decepción.
Así dicen tener un mundo espiritual,
Pero la realidad es lo que se siente desde el corazón.
Yuly Torres.
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