Ángeles
que llegan a nuestra vida, que traen la paz y también alegría.
Ángeles
que endulzan con su voz, pues con ella trasmiten lo que sienten en el corazón.
Ángeles
que te cobijan en sus alas para llevarte a volar, al mundo donde existe el
amor, la paz y la verdad.
Ángeles
que te llevan a conocer la libertad, donde no existen los miedos, donde solo
hay felicidad.
Ángeles
que te enseñan a caminar juntos de la mano, sin importar de donde seas ni donde
bayas, de todas formas siempre te acompañan.
Ángeles
que siempre llegan cuando menos los esperas, saben escucharte y te dan lo que
tu deseas.
Ángeles
llamados amigos o hermanos, que nunca te dejan solo, siempre caminan contigo de
la mano.
Ángeles
que te enseñan lo que es la unión, no importan los problemas ni las tormentas,
siempre sabrán encontrar la solución.
Ángeles
que apagan las falsas ilusiones, pero que llenan de alegría los hermosos corazones.
Ángeles
para enseñarte a sentir lo que es la vida y su dulce y amargo sabor, tal ves el
frío, pero también el calor.
Ángeles
que entran por nuestra ventana como un rayo de sol, lo hacen para iluminar tu
sonrisa y también tu lindo corazón.
Ángeles
que en sus manos llevan bendición, y en su voz una hermosa oración.
Ángeles
que te aceptan como tu eres, no te critican ni te hieren, solo dan lo mejor por
ti, porque te aman y quieren.
Ángeles
que llegan para escucharte, darte su abrigo y comprenderte.
Seamos
todos estos ángeles, los más leales y fieles, los más grandes y alegres,
cantemos a la luz de la luna, miles de canciones, que hablen de la paz y
también de amores, donde se borren las decepciones y solo hayan sueños e ilusiones.
Escrito por: Judith Farías.
Comentarios
Publicar un comentario